domingo, 27 de enero de 2019

Pirineos 2018. Ruta 6. Collado de Sahún

Para el último día del viaje tengo prevista la ascensión del Collado de Sahún, puerto no asfaltado incluido en el BIG. La ruta va a ser corta, solo voy a subir el puerto y bajada por el mismo sitio. Para ello voy a alquilar una mtb que tengo ya reservada desde la tarde anterior. Sobre las nueve de la mañana paso a recoger la que será mi compañera en esta ascensión, una KTM sencillita pero suficiente para la ocasión, con la que no voy a tener ningún problema.




Poco después empiezo la ruta dirigiéndome a la carretera del valle en dirección a Benasque para desviarme a la izquierda apenas medio Km. después, siguiendo las indicaciones de la localidad de Chía. Al igual que el resto de subidas del valle el ascenso hasta el pueblo está señalizado con carteles de datos kilométricos. La carretera es ancha y con buen asfalto y el inicio es bastante duro con un primer Km. al 9%. Enseguida gano altura y el terreno abierto ofrece unas buenas vistas. Atravieso un túnel y ya pierdo de vista el valle entrando en una zona con más vegetación y pendiente no tan dura que me va a llevar hasta el pueblo Chía.




Continúo siguiendo la indicación de un cartel de Plan a 25 Km. El puerto de Sahún comunica el valle de Benasque con el valle de Gistaín donde se encuentra esta localidad aunque yo no llegaré tan lejos. A la salida de Chía el asfalto se convierte en cemento y  tras superar una curva de herradura llego hasta unas antenas donde se termina el cemento y empieza ya la tierra.




Viene ahora una parte suave, incluso con un poco de bajada, que termina en una curva hormigonada a los pies de la ladera por la que va a continuar la pista en busca del paso montañoso.




Pasada la curva vuelve de nuevo la pista de tierra. Ahora viene primero un tramo rectilíneo hasta llegar a una zona con cuatro herraduras bastante separadas unas de otras.




Pasadas las tres primeras la vegetación disminuye un poco y ya empiezo a tener algunas magnificas vistas del valle de Benasque.




Supero la última de las curvas, la vegetación va siendo más escasa y según voy ganando altura puedo disfrutar de vistas cada vez más espectaculares.



La pista asciende ahora bordeando la montaña y siempre tengo una amplia visión de lo que me queda por delante. Como el garmin lo llevo en el bolsillo del maillot no tengo a la vista los datos de la subida y toda esta parte se me hace muy larga, quizá también por ser un poco monótona, con un paisaje siempre muy parecido. Aunque no por repetitivo deja de ser realmente impresionante.




El final de la subida se intuye desde lejos pera tarda en llegar, hasta que ya por fin aparece el último tramo de cemento que conduce definitivamente a la cima.




Una vez coronado el puerto la pista de cemento continúa durante otros 700 m. llanos hasta llegar al inicio del descenso por la vertiente de Plan, donde ya comienza de nuevo la pista de tierra. Unas fotos y vuelvo otra vez hasta la vertiente de Chía que tiene un buen sitio para parar a comer algo disfrutando del gran entorno de alta montaña y del buen día que hace.




Al final los números de la subida han sido más que interesantes, con 16 Km. casi al 7%  de pendiente media y algo más de 1100 m. de desnivel.



No tengo mucha prisa en bajar pero me pongo en marcha a sabiendas que el descenso me va a llevar un buen rato con las paradas para las fotos. Acierto de pleno y son casi las dos de la tarde cuando termino la ruta y devuelvo la bici. En total 36 Km. y 1375 m. de desnivel acumulado.  Y una curiosidad, hablando con Jordi, el que me alquiló la bici, resulta ser un amigo de una compañera de trabajo.



Con esto pongo el punto final a este pequeño viaje pirenaico. Me quedo con ganas de acercarme hasta Benasque donde por la tarde empieza el torneo de ajedrez que reúne todos los años gran cantidad de jugadores, muchos de ellos titulados, pero viendo que se me va a hacer un poco tarde finalmente lo descarto y después de comer algo emprendo el camino de regreso.







lunes, 31 de diciembre de 2018

Rutas mtb Octubre-Diciembre 2018

El sábado 20 de octubre para la primera salida al monte de esta nueva temporada cambio de máquina, la bici por el hacha, la sierra y la desbrozadora. Vamos a limpiar un par de sendas que con los árboles caídos han quedado totalmente impracticables y que dejamos en perfectas condiciones, un trabajo fino fino.




Al día siguiente tenemos que probarlas y hacemos un buen recorrido enlazando varias de las sendas. Salimos 10 y aunque solo salen 33 Km. nos queda una ruta bastante maja. Con muchos años de retraso hoy entro en la era moderna del ciclismo y cambio los rástrales por los pedales automáticos. Solo me supone una pequeña caída que para ser el primer día y con esta ruta lo doy por bueno. La leche que me pego en la senda de los palillos no tiene nada que ver con los pedales, esta me la apunto en mi cuenta, jeje.





El viernes 26 de octubre no trabajo y aunque mi intención era salir con la de carretera tengo un pedal roto y no puedo. Salgo al monte y empiezo haciendo algo de sendas para pasar luego al Cuévano donde me encuentro con Javi Modrego que ya se vuelve para casa. Yo sigo en dirección a Quintana investigando un poco entre los caminos a Quintana y Tardelcuende. Al final me sale una buena ruta de 49 Km. pero sin fotos que los selfies no son lo mío.



La mañana del sábado es lluviosa y no hay bici. El domingo podemos salir sin problema y somos 12 los que nos presentamos. Hoy cambiamos de zona y salimos por Tejerizas a la zona de Matamala para hacer un recorrido de 36 Km. La ruta es buena pero con los huevos con jamón del almuerzo lo bordamos.




La siguiente salida es el festivo del 1 de noviembre. Salimos 11 para hacer una ruta de 37 Km., sin alejarnos mucho y no demasiadas sendas, pero por buenas zonas de monte que hacen que nos quede una buena ruta por un monte que ya tiene bastante humedad y está cada día mejor.





Hasta el domingo 18 de noviembre ya no vuelvo a salir con la mtb. Ruta de 56 Km. hasta la Torrejalba y vuelta por la zona de Viana. Vamos 9 y entre el ritmo bastante alegre, la subida, algún camino de arcilla, y el sprint del final, se termina haciendo bastante dura.







El sábado 24 de noviembre hago la última ruta del mes. Solo somos 8 para hacer una ruta de 37 Km. por las sendas del valle.





Empezamos la cuenta de diciembre con la ruta del sábado día 1. Somos 11 para hacer 34 Km. por los dos lados de la autovía, varias sendas y vuelta por el río.




La grupeta del sábado día 8 es bastante numerosa, 15 integrantes. Hacemos 40 Km. por la zona al norte de Matamala. Este día no hay fotos, con las prisas la cámara se ha quedado en casa.



La siguiente salida es el sábado día 15. Estoy afónico y con un buen trancazo así que voy con la idea de salir más tranquilo con el grupo de los Escarchas. Al llegar al punto de encuentro resulta que hoy no salen y nos vamos solo Jandro, Muri, el Roji y yo. Hacemos 36 Km. por la zona oeste de la autovía. Hoy llevo la cámara pero no tengo ni ganas de sacarla, hasta que bajando de Fuentelcarro no me queda más remedio que inmortalizar el rescate del Muri que se nos ha tirado a una zanja…




Empiezan las navidades con un tiempo muy bueno para estas fechas. El sábado 22 prefiero salir más tranquilo con el grupo de los Escarchas. Salimos 10, y con una pequeño añadido que hacemos el Roji, Jandro, Hidalgo y yo, nos queda una ruta de 38 Km.




El día de nochebuena llego tarde y ya se han ido todos, aunque termino encontrándome con el Roji, Jandro y Carlos Marina. 39 Km. hasta la Cumbre, aunque si es por el Roji todavía estamos dando vueltas por el monte, menudo guía hemos fichado, jaja.




El día 29 otra vez salida con los Escarchas, y como el sábado anterior somos también 10 los que salimos desafiando el frío inicial de -4 o -5 grados que se acentúa además con la niebla que tenemos hasta Tejerizas. Más adelante nos terminamos cruzando con la grupeta habitual que hoy ha retrasado media hora la salida. Con un poco más de vuelta que damos el Roji, Hidalgo y Marina y yo hacemos 38 Km.




Y ya para terminar el año la concurrida salida de nochevieja donde nos juntamos hasta 20 ciclistas. Cielo despejado y frío de salida hasta que vamos entrando en calor y disfrutamos de una buena ruta de 40 Km.




Después de dar pedales es el turno del almuerzo. En un día especial como este el menú va en consonancia y nos esperan unos buenos huevos con jamón. Y para poner punto final al año terminamos brindando por el nuevo año donde seguiremos compartiendo nuestra pasión por la bici.